Domingo 24 de septiembre del 2017

Estudiantes / 2017-07-13 17:48:29

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Motivado por dos pasiones

Una situación médica de la niñez, llevó a Daniel Vélez Giraldo a practicar el patinaje.

Fotos: cortesía

 

Dirección de Comunicaciones y Mercadeo

Daniel Vélez Giraldo, estudiante de segundo semestre de Medicina de la Universidad de Manizales, se inició en el patinaje cuando tenía 5 años, la razón: padecía una condición denominada intrarrotación, la cual produce en las personas una desviación de los pies hacia adentro.  Después de que sus padres intentaran varias medidas, algunas médicas, otras “caseras”, el ortopedista encargado de tratarlo les sugirió que evaluaran la posibilidad de que entrenara patinaje porque  este ejercicio podría ayudarlo a corregir la posición de sus pies.

 

Ingresó con su hermano mayor a la escuela de patinaje y con el pasar de los años le tomaron cariño a ese deporte; el hermano de Daniel llegó a estar en la Selección Colombia de Patinaje, pero cuando inició su educación superior, la necesidad de generar recursos y la exigencia de la carrera lo hicieron abandonar este camino.

 

A pesar de llevar varios años entrenando, confiesa que fue sólo hasta los 14 ó 15 años, cuando empezó a destacarse en el patinaje, “antes no era muy bueno”, expresa. Considera que lo potenció Carlos Andrés Cardona, un entrenador valluno al que se acercó gracias a Mateo Montoya, un amigo al que conoció en competencias: “Mateo era un gran patinador, se ganaba ocho pruebas de ocho, me enseñó a amar el patinaje”

 

Mateo Montoya, el amigo de Daniel (a la izquierda en la foto) falleció de 14 años, fue convocado por un club de patinaje en Cali y al salir del entrenamiento se desplomó, había muerto de un paro cardiaco.

 

El antiguo entrenador de Mateo se comunicó con Daniel y le propuso entrenarlo, así que para recibir sus clases se dedicó a viajar al Valle del Cauca semanalmente, “salía del colegio los viernes, almorzaba a la carrera y me iba para Tuluá a entrenarme el fin de semana, allí conocí mis capacidades”.  La posibilidad de ejercitarse y de competir con personas de su edad, lo que no hacía en ese momento en Caldas por la alta deserción que se presenta en este deporte cuando aún se es pequeño, le brindaron a Daniel la exigencia que necesitaba para descubrirse como el deportista que es.

Los pasados 8 y 9 de julio fue campeón en el Departamental de Patinaje que se realizó en el patinódromo de la Unidad Deportiva Palogrande de Manizales.

 

Ha sido campeón departamental, tiene dos bronces nacionales y uno en el interligas; lo que nunca pensó fue que su velocidad y empeño servirían para que, a diferencia de su hermano, no tuviera que abandonar el deporte al ingresar a sus estudios universitarios.

 

Se inclinó por la medicina desde los once años, de hecho, recuerda que en sexto bachillerato ya se apasionaba por la biología y por el estudio de las partes del cuerpo. También declara que cuando practica el patinaje o en su cotidianidad alguien resulta herido, siempre procura ser el primero en ofrecer ayuda.

 

Daniel ingresó a primer semestre de medicina en la Universidad de Manizales en enero del 2017, para el segundo semestre del mismo año se enteró que la Institución contaba con una política de apoyo a deportistas de alto rendimiento, así que realizó los trámites necesarios y ahora cuenta con el 50% de descuento en su matrícula. “estoy muy agradecido, siempre pensé que el ingreso a la universidad iba a implicar abandonar el patinaje, pero por el contrario, con la beca, me veo obligado a exigirme aún más en las dos cosas, estudio y deporte, y esas son mis dos pasiones”.

 

Daniel hace parte de los más de 50 deportistas de alto rendimiento becados por la Universidad.

 

El fin de semana pasado tuvo la oportunidad de competir por primera vez apoyado por la Universidad de Manizales y su desempeño no pudo ser mejor, fue campeón en las tres pruebas que componen su categoría “Federados 14 años y más”: 300 metros contra reloj individual, eliminación pista y 500 metros baterías.

 

Ahora cuento con un aliciente más para seguir con el deporte que me ha ayudado a formarme como un mejor ser humano y sin tener que renunciar a mi anhelo de ser médico”, afirmó el estudiante.