Domingo 24 de septiembre del 2017

Docencia / 2017-06-05 14:45:41

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Prácticas innovadoras de aula

A través de estas experiencias, se busca poner a los estudiantes en contacto con las realidades que afrontarán como profesionales.

 

Dirección de Comunicaciones y Mercadeo

 

Dos profesores del programa de Derecho de la Universidad de Manizales, han llevado al salón de clase invitados especiales, para que,desde lo testimonial, los estudiantes conozcan de primera mano las situaciones que se les presentarán en el ejercicio de su profesión.

Clarisa Ortiz, docente de la electiva Sistema penitenciario y carcelario, explica cómo surge esta iniciativa:“en la rama del derecho el tema llegaba solo hasta explicar el procedimiento penal, y resulta que además de eso, las personas son condenadas y van a una cárcel, y eso también tiene un proceso que es muy desconocido; yo empecé a trabajar como defensora pública en las cárceles y me surgió esa inquietud, que los defensores, los abogados, no conocíamos esta parte,los estudiantes no conocían las cárceles, y parte de lo que yo hago en mi curso es llevarlos, con la problemática que hay ahora debemos estar preparados”.

Así, Clarisa conoce en la Cárcel de Mujeres Villa Josefina de Manizales, a Mariluz Beltrán Gómez, guerrillera de las Farc privada de su libertad en ese centro penitenciario, y una vez afuera, como reinsertada, decide llevarla a su clase para demostrarle a los estudiantes que las historias que discuten son de verdad, suceden, y les ocurren a seres de carne y hueso.

“El testimonio de Mariluz es muy importante. A nosotros nos tocó este país, que después de 45 años de estar en peleas con un grupo al margen de la ley, llega a un feliz término con la puesta en marcha de un proceso de paz, pero este se da en la medida en que las personas hagamos lo que tenemos que hacer”, dice la Profesora, quien agrega: “no se lo podemos dejar tirado solamente al gobierno, como estudiantes de derecho, tenemos una carga muy importante que es hacer cumplir la ley y hacer justicia, con el pensamiento de que esta justicia restaurativa puede ser posible si cada uno hace lo que tiene que hacer y como lo tiene que hacer”.

Mariluz compartió su experiencia de vida en la guerrilla, en la cárcel, y cómo la educación le permitió dar un paso adelante.“Yo de estudio no sabía prácticamente nada; entré a primero, me daba pena, porque yo decía: tan vieja que estoy, y apenas en primero; pero me propuse luchar por mi estudio. Yo salía con mis cuadernitos, le puse mucho empeño a todo, fui ganando los años, tengo los diplomas. Ahora estoy en octavo y noveno, pronto voy para diez y once, recuperé todo el tiempo perdido”.

Para finalizar el ejercicio,Clarisa reflexionó sobre el rol de la academia frente a estas realidades: “lo primero es abordarlas de frente, no desconocer una situación que es palpable; académicamente estudiamos mucho, pero nos da miedo pasar a la acción y sobre analizamos algo que está más que estudiado. Vivimos en un país donde si cada uno hiciera el pedacito que le corresponde, sería muy diferente. Tenemos que superar el juicio, la crítica; la inclusión es determinante, pero no desde el discurso, sino desde la acción. Es el momento de actuar y no ser solo observadores, esto no se puede quedar en la misión y visión de las instituciones, podemos actuar y hacer diferente”.

 

Inclusión y diversidad

                     Foto: cortesía Thael Blandón Colina.

Jaime Eduardo Tabares, docente de la Profundización en derecho público, invitó a su clase a Thael Blandón Colina, una mujer transexual con reasignación de sexo, quien es instructora del Sena y representante de la ONG Mochilas por la Diversidad, encargada de hacer contenidos digitales para la población LGBT.

Según el Profesor, aunque hablar de esta población en Colombia sigue generando controversia en algunas personas, es un tema que la academia debe incluir para fomentar en el proceso formativo el respeto hacia la diferencia.

Por esta razón, realizó una charla con la líder de la comunidad LGBT, para que, a través de sus experiencias, los estudiantes entendieran que las normas no han trascendido del papel, porque aún se sigue excluyendo a esta población.

Yo creo que la alternativa es educar a la sociedad, educarnos en el respeto, en la comprensión, en que todos nos podemos construir de una manera diferente, porque el género no te dice que eres una buena o una mala persona, es el ser humano el que se tiene que mirar más allá de un estereotipo de belleza”, señaló la invitada.

Para Thael, la academia debe formar en inclusión, abrir sus aulas a personas trans; que esos espacios que se le han asignado a la mujer o al hombre, puedan ser ocupados también por personas transexuales; que puedan ser partícipes de construcciones académicas donde haya unos aportes importantes para la sociedad y para la ciencia, ya que, a su juicio, no existen. 

“Las personas transexuales que hacen la transición, se sumergen en la sociedad para no ser señaladas y poder estudiar”, puntualizó.

Con espacios como estos, la UManizales trabaja para construir una sociedad más justa, incluyente y solidaria desde las aulas que forman a los futuros profesionales del País.