Lunes 25 de septiembre del 2017

Proyección Social / 2017-03-24 17:30:30

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Brigada de salud con población indígena de la Guajira

Según el Ministerio de Cultura colombiano, en el departamento de la Guajira viven más de 500.000 personas que pertenecen a  culturas indígenas, árabes y criollas. Este territorio es  multilingüe y pluricultural. Cinco grupos indígenas residen entre la pampa y las montañas: wayuu, kinqui, ika, kogui y wiwa; los criollos viven principalmente en los asentamientos urbanos y los euroasiáticos (árabes o “turcos”), en Maicao.

 

Dirección de Comunicaciones y Mercadeo

Estudiantes de Medicina de la Universidad de Manizales, pertenecientes a la  Asociación Científica de Estudiantes de Medicina de la Universidad de Manizales, Acemed UM, participaron en una brigada de salud realizada con población indígena del departamento de la Guajira. A través de sus acciones de trabajo comunitario, demostraron el compromiso que tiene la Institución frente a procesos de apoyo y transformación social.

 

Más que una brigada de salud, el objetivo central  fue poder identificar características sociodemográficas de la población y problemáticas latentes, con el fin de proponer soluciones estructurales. Las principales dificultades de algunos  indígenas giran en torno a la salud pública, pues no cuentan con agua potable, cocinan en leña, y sus viviendas son “ranchos” que no garantizan la calidad de vida de las personas.  

 

 

La Fuerza Aérea Colombiana, la Comisión de Derechos Humanos del Senado de la República y la Asociación Científica de Estudiantes de Medicina, Asemcol, hicieron parte de este proyecto de base comunitaria. Así mismo, médicos generales de distintas partes del territorio colombiano.

 

 

Dentro de los principales problemas de salud identificados en la población indígena de la Guajira, se detectaron deshidratación, desnutrición, infecciones cutáneas y parasitismo.

 

 

Según Julián Santiago Cortés Salinas,  estudiante de V semestre de Medicina de la Universidad de Manizales, su principal aprendizaje fue “valorar las pequeñas cosas de la vida, y entender que muchas personas ni siquiera cuentan con las condiciones mínimas que garanticen la calidad de vida, como por ejemplo, agua potable”.  Así mismo, Sebastián Daza Fandiño, de IV semestre, expresó que el principal aporte  fue el conocimiento médico, y el deseo de ayudar a la gente que más lo necesita”.

 

No obstante, la realidad de este territorio es mucho más grave. De acuerdo con el Tiempo.com: la sequía no es la única culpable de estar desangrando a la Guajira; la corrupción y el narcotráfico también hacen parte del problema. Por esta razón, es importante que las distintas instituciones del País, entre ellas las universidades, ejecuten acciones que permiten generar cambios sociales al interior de los territorios más vulnerables.