Lunes 26 de junio del 2017

Proyección Social / 2017-02-03 15:21:54

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Cátedra de Paz inició con experiencias

Álvaro Jiménez Millán, director de la Campaña Colombiana Contra Minas, habló sobre el aporte de esta iniciativa a la construcción de paz.

 

Dirección de Comunicaciones y Mercadeo

 

Durante la instalación de la segunda versión del Seminario Permanente Cátedra de la Paz, se presentaron en la Universidad de Manizales dos iniciativas que surgieron en el contexto del conflicto armado: la Campaña Colombiana Contra Minas y la Ruta Pacífica de las Mujeres.

Álvaro Jiménez Millán, director de la Campaña, señaló que esta evidenció la situación dramática que vivía el País por el fenómeno de las minas antipersona, ya que Colombia superaba en afectación a países como Irak  y Yemen.

A partir de allí, lideró un desminado humanitario al que se unieron la comunidad y iglesia, a través del Programa de Desarrollo y Paz, PDP. Posteriormente, se incorporó el tema al Proceso de Paz, y en el 2014, se logró que el ejército y las Farc trabajaran juntos en ello antes de la firma del Acuerdo, algo que según Jiménez Millán, hizo ganar confianza e impulsó las negociaciones.

Según el Director, esta experiencia demuestra que se pueden convertir las situaciones de destrucción en oportunidades, pues las minas pasaron de ser armas de guerra a convertirse en instrumento de paz. También, que las organizaciones civiles sí pueden cambiar situaciones, por lo que la meta es que Colombia sea un país libre de minas en el 2021.

Este semestre, los estudiantes también podrán cursar la segunda versión de la Cátedra como electiva. Para ello, deben asistir a los 10 ConversaPaz y a las cinco conferencias públicas que se realizarán una vez al mes.

 

Con 20 años de trayectoria, la Ruta Pacífica de las Mujeres es un movimiento feminista que aboga por la resolución pacífica de los conflictos, con una perspectiva de género. Ellas, que presentaron su iniciativa ante el público asistente a la Cátedra, discuten y actúan frente a la afectación del conflicto a las mujeres, víctimas directas e indirectas de la guerra.

La Ruta construyó una agenda política que incluye puntos como la desmilitarización de la vida civil, el problema agrario, participación política, mujeres víctimas y justicia transicional. También trabaja por la memoria, con investigación, documentación de casos, y estrategias para reconstrucción de la verdad. Además, en formación, empoderamiento político, pedagogía para la paz, y movilización.

Algo importante fue su inclusión en la mesa de negociación de La Habana, con la creación de la subcomisión de género. Ahora el reto es el rol que tendrán en la implementación del Acuerdo.