Martes 19 de septiembre del 2017

Estudiantes / 2016-08-31 17:05:11

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Para vivirlo, hay que olvidarse de lo cotidiano

Las estudiantes del programa de Psicología: Luisa Fernanda Gil Campuzano y María Viviana Ocampo Soto, hacen parte de la Zona de Orientación de la Universidad de Manizales, Zoum, programa que promueve hábitos de vida saludable en la comunidad académica, y que está adscrito a la División de Desarrollo Humano.

 

Dirección de Comunicaciones y Mercadeo

 

Y como dicen por ahí que “el tiempo perdido, ya no se recupera”, la Universidad de Manizales, desde la División de Desarrollo Humano, promueve el aprovechamiento de los ratos libres en la comunidad académica.

Es así como a través del Semillero de Introspección y Meditación, se trabaja para dar cumplimiento a esos propósitos. “Es un espacio para conocerse a sí mismo e interactuar con otras personas”, indica Luisa Fernanda Gil Campuzano, una de las dirigentes de la iniciativa y estudiante del programa de Psicología.  

Su compañera, María Viviana Ocampo Soto, también hace parte de la coordinación del Proyecto. Según ella, los ejercicios requieren que las personas se centren en el aquí y el ahora, y olviden sus compromisos y  preocupaciones.      

Las actividades del Semillero se realizan todos los miércoles a la 1:00 pm., en el sendero ecológico “Jardín de los Recuerdos” de la Institución.

 

Vivamos una sesión del Semillero:

 

 Saludo de apertura

Fotos: cortesía Semillero Introspección y Meditación.

Cada uno de los asistentes se presenta y menciona un elemento de la naturaleza, o un animal, con el que sienta afinidad. Esta dinámica puede variar, ya que en otras ocasiones se conversa sobre pasatiempos favoritos, experiencias incómodas vividas, miedos existentes, entre otros. El objetivo es reconocer, de forma rápida, algunas cualidades de los asistentes.

 

 Respirar despacio: “sin afán pues”

Permite preparar el cuerpo para la meditación. Centra a las personas en el aquí y el

ahora. Como algunos lo llaman: “modo cero problemas”

 

El nudo de la historia

Siempre hay una actividad central en el Semillero. En algunas ocasiones, implica

esfuerzo físico; otras, pueden ser manualidades, conversatorios o procesos de relajación más profundos.  

 

Conversar de nuevo

Las personas comparten conclusiones de la experiencia vivida. Se escuchan reflexiones,

entre ellas: “afronté algunos miedos”, “el estrés que traía disminuyó”, “hay que aprender a relajarnos más”.

 

Los acuerdos

 

En esta etapa, las personas escriben algún compromiso que permita mejorar un aspecto

personal o social. Aquellos que deseen, pueden compartir ese acuerdo con el resto del grupo.

 

Para finalizar, en el Semillero se reparten frases de algunos autores, relacionadas con situaciones cotidianas, como la guerra, la paz, el miedo, el caos, la felicidad. Muchas de ellas, son acordes a la temática tratada durante la sesión.

No se necesita mucho. Para asistir a este espacio, se requiere actitud y ropa cómoda. Si gusta, puede quitarse los zapatos, y así lograr una mayor conexión con la “madre tierra”.