Alcanzaron la meta, pero los sueños continúan

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La parroquia de Arma, corregimiento de Aguadas, fue el escenario escogido por estudiantes, familias y autoridades municipales para la ceremonia de graduación.

Dirección de Comunicaciones y Mercadeo

 

El esfuerzo, la dedicación y la perseverancia que tuvieron cerca de 100 jóvenes del norte y el oriente de Caldas, durante los últimos años, tuvieron sus frutos.

 

La Universidad de Manizales les otorgó esta semana (4, 5 y 6 de marzo) el título de técnico profesional en producción pecuaria a 85 jóvenes, y de tecnólogo en desarrollo pecuario a 89, en el marco del programa Universidad en el Campo del proyecto Educación para la Competitividad el cual es producto de la alianza de entidades públicas y privadas para mejorar la calidad educativa en las zonas rurales.

 

Los graduados son oriundos de Llanadas, en La Merced; San Bartolo y Castilla, en Pácora; Arma, en Aguadas; Florencia y San Diego, en Samaná.

 

Inquieta y creativa

 

Actualmente estudia Administración Agropecuaria

Siempre fue una de las primeras en llegar a clases en la Institución Educativa Llanadas, muy cerca de la cabecera municipal de La Merced.

 

La mañana del grado no fue la excepción, Yermi Brigith Rivera Marín se levantó temprano, fue al salón de belleza del pueblo y luego regresó a casa, ubicada en la vereda El Tambor, para buscar el vestido rosa que lució en el patio del colegio, el escenario elegido por sus directivas para la ceremonia de graduación en la que junto a sus compañeros recibió el título de técnico y tecnólogo.

Esta joven de 18 años, cuenta que cuando su rectora les llevó la noticia de que llegaría la Universidad de Manizales para formarlos en temas pecuarios, habló con sus padres Paula Vianey y Fabio Nelson, quienes no dudaron en motivarla a que estudiara, porque así podría seguir con el legado de su papá, que no puede trabajar desde hace varios años por invalidez.

 
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Cada estudiante vinculado al programa de Universidad en el Campo tiene su propio proyecto productivo, que es asesorado por los profesores de la UManizales y apoyado financieramente por los aliados del proyecto Educación para la Competitividad. En su caso recibió 6 millones 660 mil pesos, con los que adquirió tres cabezas de ganado, alquiló los pastizales, compró sal mineralizada, salvado de maíz y miel de purga, que les suministra a sus animales, además del follaje de la parcela.

 

“Este es el inicio del proyecto que espero que crezca cada vez más, y que, de la mano del Comité de Cafeteros, que hace seguimiento a la inversión del dinero que recibí, pueda demostrar que cumplir los sueños si es posible”, mencionó la hija de doña Paula y don Fabio.

 

La familia Rivera Marín, espera que el menor de la familia también siga el ejemplo de su hermana, que hace poco inicio sus estudios profesionales en administración agropecuaria.

 

Caldas es pionero en el país en este modelo de educación al que la UManizales se ha articulado para concretar su intención de llevar educación a aquellas poblaciones que, por sus condiciones geográficas o económicas, no pueden acceder a ella.