Un solo entrenamiento le bastó para integrar el equipo profesional de fútbol sala de la UManizales

Your Logo

Daniel Sánchez (centro), junto a dos de sus grandes amigos del equipo de fútbol sala, Sergio Alcíbar (izquierda) y Alexánder Londoño (derecha).

Manizales 11 de septiembre del 2020. Velocidad, capacidad de reacción y resistencia son algunas de las características de un alero en un equipo de fútbol sala. Sea por derecha o por izquierda, cuenta con la habilidad técnica necesaria para los pases rápidos y remates que finalizan la jugada. Esa misma capacidad la tiene Daniel Sánchez Rodríguez, quien está a pocos días de recibir su título profesional en Ingeniería en Sistemas y Telecomunicaciones de la Universidad de Manizales.

Cinco años de carrera son suficientes para confirmar la toma de decisión por el campo de las ciencias exactas. Como todo joven, en algún momento se sintió indeciso y consideró formarse con la policía o seguir por el campo de la psicología. Con ambas sintió atracción ya que no solo terminó su bachillerato en un colegio orientado por policías, sino que su padre es agente policial y su madre, psicóloga.

“Siempre quise estudiar algo. Antes de decidir qué quería hacer con mi vida me dije a sí mismo que debía estudiar. Muchas veces pasó por mi mente ser policía, educador físico o psicólogo una vez terminara el bachillerato. Ahora mis planes están en trabajar y tengo otros proyectos para aplicar lo que aprendí en la carrera”, explicó el jugador de 23 años.

Para concretar sus propósitos, optó por continuar con sus estudios y ahora adelanta una especialización en SIG (Sistemas de Información Geográfica). Tanto el costo del pregrado como del posgrado, fueron apoyados por la UManizales con un descuento del 100%, desde que Ómar Hernández Cañón, entrenador de esa institución, lo invitó a los entrenamientos del equipo de fútbol sala cuando apenas iniciaba su primer semestre.

“Entré a la universidad sin saber de nadie. Conocí a Ómar, me dijo que era el entrenador del equipo y que asistiera a entrenamientos. Me eligieron de una en el equipo y yo apenas entraba a la U y desde entonces sigo firme en el equipo”, contó Sánchez Rodríguez.

Daniel fue un aficionado del fútbol sala. Aprovechaba los recreos del colegio para jugar partidos. Sus gustos, en un principio, también estuvieron orientados hacia el fútbol de campo y durante mucho tiempo perteneció al Club Profesionales. Con la nueva invitación, ingresó también a la selección caldense de Fútbol Sala y aunque la edad ya no le permite estar, reconoce que fortaleció sus bases allí.

Creció y se educó en un ambiente cultural. Antes de que su madre se dedicara a la psicología estuvo interesada por el teatro y durante muchos años guardó la esperanza de ser actriz. No lo logró pero tampoco desistió. Fusionó su carrera con el teatro y hoy está a cargo de “Hablando por los niños”, una corporación en la que hacen psicoteatro.

“He vivido la cultura del teatro por mi mamá. Mi papá también lo practica y hoy ambos trabajan y se dedican a la corporación. Yo me involucro más con la cancha, siempre he estado detrás de la pelota”, añadió el atleta que porta el 12 en su camiseta.

Daniel, al igual de muchos de sus compañeros, reconoce que el deporte lo hace más disciplinado. Los cerca de 20 integrantes del equipo, le han enseñado a respetar los diversos puntos de vista y gracias al trabajo en equipo, fortalecen los lazos como una familia.