Con estilo paisa nos cuenta su chispa emprendedora

Your Logo

Él es Juan Diego Noreña García, estudiante de Mercadeo de la UManizales. Sus palabras son espontáneas y cargadas de sueños.

Fotos: cortesía Juan Diego Noreña.

 

Dirección de Comunicaciones y Mercadeo

Dicen que casi todos los niños sueñan con ser astronautas, pero este no fue el caso de Juan Diego Noreña García, estudiante de Mercadeo Nacional e Internacional de la Universidad de Manizales. Desde muy pequeño, sintió una chispa emprendedora que durante años lo ha incitado a vender todo lo que ve, en el buen sentido de la palabra, pues sabe identificar oportunidades de negocio en cada esquina ofreciendo todo tipo de artículos novedosos y útiles para la sociedad. 

Buscando lograr tales propósitos, entendió que debía prepararse en una institución de educación superior que le enseñara a moverse de manera más asertiva y obtener ganancias a partir de la generación de valor para satisfacer a sus clientes. Fue entonces cuando visualizó en la UManizales, una posibilidad de combinar lo que había aprendido empíricamente con el conocimiento académico para potenciarse como emprendedor.

Cuando se le pregunta cómo vive su paso por la Institución, plantea: “ha sido una experiencia halagadora, he tenido la oportunidad de estar en diferentes universidades y en ninguna me había encontrado un ambiente así, porque es venir a estudiar, pero a la vez estar con mis amigos y tener la oportunidad de hacer negocios de todo tipo. Coloquialmente le llamo: el centro de operaciones”. 

Además, admite que dentro de la U se siente cómodo, que es un espacio libre de discriminaciones de cualquier tipo, en palabras de Juan Diego: “manejamos la energía en la universidad”.

Cada que observa su futuro, sabe proyectarse en él y reconoce que uno de sus propósitos tiene cabida en el fanatismo que siente por los deportes extremos. Incluso, posee la suficiente claridad para entender que, una vez graduado como profesional en mercadeo nacional e internacional, buscará especializarse en marketing deportivo para tocar puertas con grandes patrocinadores.

Sin embargo, también es amante del automovilismo, por lo que le dedica gran parte de su tiempo a los coches. “Todo lo que tiene relación con el mundo motor me encanta, me apasiona”, expresa. 

Tu Foto

 

Cuando digo que me gusta el automovilismo, no necesariamente me enfoco en las carreras de carros, sino en todo lo que se mueva por los motores”, aclara. 

 

Para cumplir cada deseo, se vale de una herramienta de su personalidad que le facilita encontrar ayudadores en el camino e irse impulsando; se trata de su lado extrovertido, a través del cual hace amigos, se arriesga y aprovecha cada momento. Eso sí, comenta que trata de evitar a las personas que no son transparentes con él, y que persigue a las proactivas y dinámicas para utilizar con ellas una de sus típicas frases: “pongámonos pues eléctricos”.

Esos rasgos de libertad que sugieren sus palabras, acciones o forma de ver la vida, tienen sus raíces en Luis Germán Noreña García y Carmenza García López, sus padres. Según él, ambos han utilizado un estilo de crianza muy libertario y sin mayores condicionamientos, aunque siempre le dejaron claro qué es bueno en la vida y qué no.

Por esta razón, y con sensatez, Juan invita a que todos sean libres y se arriesguen a descubrir nuevos horizontes, contemplar otras oportunidades y ser implacables con cada decisión que se tome. Aplica la consigna que “es mejor decir que lo intenté, a preguntarme qué hubiera pasado”, afirma. Además, dice que el ser humano se compone de pequeños momentos y está seguro que en el futuro sentirá felicidad de saber que la UManizles hizo parte de ellos.